Archive for marzo, 2007

Inframundo

La niebla anegaba la tierra,
de ella surgían negras rocas
que apuntaban al cielo
como viejas y mortales espadas.
 
Antiguos cadáveres hollaban la tierra,
muertos por pestes y plagas,
todos ellos olvidados
se sumergían en la niebla del olvido.
 
Ella anduvo incansable hasta lo más alto
para conseguir cuanto quería pero no podía.
Subió por las rocas sucias hasta lo más alto
para ver a Caronte el Grande.
 
Mientras, el Emperador moría,
y ella hablaba con Caronte el más Grande.
Todos, perdidos en la niebla,
ahora también ellos, en la niebla.
 
 
Inscripción del ”Capítulo 9” de los Pasillos de Piedra
 
ArVg
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Dominic y Jumiko

Eran tan sólo dos sombras,
fugaces siluetas danzando bajo el Sol.
Tan sólo las espadas rotas,
restos de su danza eterna.
 
El metálico restallar de sus espadas
de vida llenaba al palacio.
Pero ajenas, las sombras,
hacían gemir sus espadas.
 
Eran tan sólo dos sombras,
efímeras siluetas sujetas a la eterna
danza entre árboles y sombras
y bajo la luz del Sol.
 
El metálico restallar de sus espadas
de luz llenaba los jardines.
Pero a todo ajenas, las sombras,
hacían gemir sus espadas.
 
 
Poema encontrado por Beckir e introducido en el ”Libro 2º de Historia del Imperio”
 
ArVg