Archive for septiembre, 2008

Justicia (y otras invenciones fracasadas)

  Empecemos por una obviedad. En España, la Justicia ni es justa ni es injusta ni fuerte ni débil, sino que directamente podemos pasar a afirmar que como órgano que resuelve conflictos sociales, no existe. Y si esto lo lee algún abogado o juez, que no se enoje, pues no les culpo de este pequeño contratiempo en la búsqueda del Estado de Bienestar. El error lo cometen los dirigentes, sean quienes sean, a la hora de tomar la decisión de no reconocer jamás y bajo ningún concepto un hecho como este (al margen de que haya podido exagerar con esta "obviedad" o no, queda claro que ir bien, no va). El no reconocer un problema no es, según mis reducidos conocimientos y experiencia, un buen camino en la solución de un problema, por lo que volveré a tratar esta invención fracasada el día que se admita públicamente que lo es.
 
 
   Salut!
 
ArVg
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Libertad (y otras invenciones fracasadas)

  Antes que nada, y para empezar: creo que somos libres mientras tengamos la posibilidad de decidir cómo vivir y morir, simplemente. Y que en gran medida los habitantes de esta sociedad son libres, al menos en la medida en que nos dejan todos los factores ya citados, tales como la educación (creación de consumidores/productores). Pero, como es obvio a estas alturas, la Humanidad es la única y todopoderosa esclavizadora de la Humanidad, pues paso directamente de hablar de las ataduras del tiempo. Me quiero referir aquí a los métodos de no-libertad empleados por los humanos, a los que tan acostumbrados estamos. Por ejemplo, si yo puedo ir al barrio más chungo de la ciudad más chunga del país peor parado del mundo y pasearme durante el tiempo que me dé la gana con 20€ asomándome del bolsillo y portando un ordenador portátil, y volver a mi casa tal como salí, soy (según mi criterio) más libre que si lo hiciera en la realidad.
  Quiero decir con ésto: desde luego que ya no hay esclavos (Ja, Ja, Ja, Ja, Ja, Ja, Ja, Ja, Ja, Ja, Ja. Claro que no, por supuesto, cae por su propio peso, y hay bombas de neutrones bajo la cama de Hussein [vaya, pero si lo han matado] y España no está en crisis y blablabla), pero mientras un grupo enorme, aunque en realidad no importa el tamaño, pero comienzo apuntando que es enorme, de personas influyen despóticamente en la vida de otras personas que no han hecho, que se sepa, nada para merecerlo, atentando contra ellas, se les está robando libertad, puesto que estas (las inocentes) condicionarán su vida con tal de evitar tales encuentros (llegando a generar con esto cosas tan bonitas como nuevas como el racismo).
 
  Espero poder reescribir esta entrada, a fin de organizar mejor las ideas, pero creo que lo esencial se entiende y cae por su propio peso.
 
Salut
 
 
    ArVg

Os pregunto

  Yo, os pregunto: ¿viene nuestro miedo a la Oscuridad de fuera, derivada de terribles factores externos misteriosos, o del temor a nuestro propio monstruo interno?
  El pasado de una persona puede ser aterrador y acojonante, si me permiten, pero el futuro de una persona, puede, también, inspirar cualquier clase de asco, temor o pánico, incluso para la propia persona. ¿Nos sorprenderíamos si un buen día descubriésemos lo que somos capaces de hacer o, por el contrario, abrazaríamos esa nueva vida como propia y legítima?
 
  Salut
 
 
     ArVg

Fragmento [Voluntad]

  Del silencio y la oscuridad que la rodeaban, surgió un suave murmullo, un sonido familiar y relajante. Aunque no las veía, Kana sabía que las olas la mecían y abrigaban. Después, comenzó a verla. Apareció en todo el mundo en el mismo instante, inundando todo con su frío y su blancura. Poco a poco, la niebla se abrió frente a ella para mostrar una silueta oscura, alta y elegante. La figura se acercó sin prisa, rodeada de la espesa niebla y el rumor de las olas. Cuando llegó junto a Kana, ésta le pudo ver el rostro, un brillo argénteo y puro lo recorría a todo lo largo. Dos rendijas daban a una oscuridad insondable, donde debieran hallarse sus ojos, mientras de un tercer orificio surgía una voz ronca, aterradoramente seca y fría.
  -Te saludo, Kana.
  Kana, dominada por igual por un pánico sin nombre y una inocente curiosidad, acercó su rostro a aquel que la máscara ocultaba.
  -Dime, ¿quién eres?
  -Soy como tú. En ciertos aspectos, al menos.
  -¿Cómo es que estás aquí?
  -Yo vivo aquí, Kana. Es aquí donde existo, el único lugar donde puedo existir, en realidad. Al menos hasta que alguien abrió la puerta adecuada.
  -Eres Teniam, ¿verdad?
  -Y eres tú la que ha de destruir mis intentos de purificar la Humanidad, ¿verdad?
  -Yo aún no conozco mi propio plan, ni el tuyo, por lo que no…
  -¿Crees, acaso, que eso cambia algo? Eres tú la que va a intentar destruirme, por unas razones muy contundentes, además.
  -¿Estoy destinada a ello, igual que tú?
  -No es cuestión de destino, Kana, sino de voluntad. Desde hace más de diez milenios es mi voluntad destruir la Vida en todas sus formas, y desde antes aún es la voluntad de la Humanidad que surjas tú de la nada para impedírmelo. Por lo que nadie sabe cuál de los dos ganará. Es un choque de voluntades. De tu capacidad de fusionar tu voluntad con la de la Humanidad dependerá tu propia victoria. Yo estoy solo en esto.
  -¿Por qué has venido a verme?
  -Porque quiero que te anticipes, que te prepares para lo que se acerca, que le comuniques a Caronte que el tiempo se agota para todos. Y porque quiero que esta guerra sea la última de todas las guerras, para lo cual has de colectar mucho poder. Si Caronte te ha contado la mitad de cuanto debía, sabrás ya que la Humanidad sufrirá mucho estos días, pero le merecerá, pues pasado este tiempo todo habrá terminado. Además, como ahora ya sabes, es cuestión de voluntad, por lo que elige pronto y no abandones tu camino, si deseas obrar por el bien de la Humanidad. Puedes abandonar tu misión, dejar que la Vida sucumba y dé comienzo la Era de Paz; puedes luchar contra mí, derrotarme, esperar y ver qué pasa después. O puedes hacer un llamamiento a la voluntad que nos une y forzarla a entrar en juego, sacrificar la Humanidad que conoces, con su elegancia y mediocridad, en aras de un Renacer más propio de un Dios -concluyó Teniam, que se apartó ligeramente de Kana, en espera de su respuesta.
  Las palabras de Teniam resonaban en la conciencia de Kana, nublándola. Era consciente sólo a medias del hecho de que la Humanidad dependía de su respuesta, pero pronto un sentimiento afloró entre toda la confusión y el cansancio.
  -No temo nada, Teniam. Soy profundamente egoísta, sé que no tengo nada que perder, que estoy jugando con el futuro de la Humanidad, que mi decisión acabará con millones de vidas, pero ésta es mi decisión. Lucharé contra ti hasta que llegue el día en que cada uno de tus huesos se convierta en polvo, en que tu máscara se corroa y quiebre, y en que tu conciencia desaparezca abrumada por el hastío. Mandaré a tus soldados muertos de nuevo a su descanso, salvando a cuantos humanos vivos pueda. Reescribiré el Libro y no descansaré en mi intento de llevar a la Humanidad por una senda que no conlleve sufrimiento y muerte, pues esto es lo que he visto en tus ojos cuando has hablado de un Renacer maravilloso.
  -Harás esto, aunque la Humanidad corra el riesgo de quebrarse y desaparecer en las sombras por siempre, únicamente por evitar la angustia y dolor que traen otras soluciones.
  -Así es.
  -Pronto nos veremos, Kana. Pronto nos veremos.
  La máscara plateada sea alejó, y la niebla omnipresente cubrió su ausencia. Al instante, Kana sintió frío. Después, el sonido de las olas subió y subió en intensidad, hasta que lo reconoció como el lastimero intento de sus pulmones por poner en circulación el gélido aire de K’al Erael. La niebla se oscureció y se apartó a distantes rincones, hasta que sólo quedaba oscuridad. Una fuerte sensación rítmica en el seno de su cuerpo le advirtió de que su corazón despertaba de nuevo, y con él, su conciencia regresaba al frío cuerpo que por unos instantes, o por varios años, había dejado atrás.
 
 
ESBOZO
 
 
    ArVg

Felicidad (y otras invenciones fracasadas)

  Se han olvidado ya esos míticos estados (en realidad espero que no) prolongados y estables de felicidad o de dolor o de apatía. Son estos estados tan prolongados que muy fácilmente pueden definir la vida entera de una persona, o una socieda. Pero ahora, nuestro sistema promueve una serie interminable de cortos ciclos de felicidad y "depresión" que se alternan con cada vez más facilidad (o eso intenta el sistema, al menos) para poder dirigirnos a todos al lugar indicado en el momento indicado. Se nos puede hacer creer que el Cambio Climático destruirá todo cuanto conocemos si cogemos el coche y nos sumamos a la gran masa de trozos de hierro rodantes, o que España se convertirá en un desierto a no ser que cerremos el grifo mientras nos enjabonamos (http://ratioindependiente.blogspot.com/2008/04/las-mentiras-convencionales-del-agua.html) lo cual es cierto a medias, y otras tantas fobia muy bonitas. Pero, a la vez, también hacen perpetua en la sociedad la sensación de infelicidad, que tan sólo desaparece eventualmente; cuando consumimos.
  Estos ciclos están íntimamente relacionados con el acto de consumir, pues esto es adquirir un producto que antes no se poseía y esto unido a que haya que pagar para poseerlo, produce la deseada sensación de que antes se está incompleto, después, completo. Interesa, desde luego, promover un continuo estado de desasosiego y pesar, de estrés y de prisas, normalmente dirigidos al acto de producir, pero la producción se sonvierte en algo necesario para el individuo en la medida en que ha de consumir para regresar a su deseado estado de felicidad, de orgullo propio por haber recibido ese producto tan maravilloso.
  Siento haber escrito todo esto sin tener aún las ideas lo suficientemente claras, tal vez debiera leer más acerca de la alienación y decidir si realmente el sistema sigue alienando a sus integrantes, o si ha pasado a una versión más moderna y vinculante.
 
 
 
   Salut.
 
ArVg

Salut.

  Algunos hablan del Principio de Incertidumbre; otros hablan de lo patético que es tener que romper algo para conocer su naturaleza; otros hablan de la libertad y la anarquía; otros hablan de una España unida, aun cuando la misma es solo el resultado de unir con débil hilo (a la manera de Frankenstein) varios reinos; otros hablan de religión; otros hablan de motos y reggaeton; yo hablo de un futuro más que improbable, de la libertad de salir de mi casa y volver tal y como salí y de que la Humanidad aproveche un día de estos para comenzar a diferenciarse de los animales y de la Humanidad que conocemos. Y, ¿a quién le importa?
 
 
 
    Salut
 
ArVg