Archive for marzo, 2009

Resumen / Cronología Absolutos

El Libro de los Mitos
 
El Patriarca
 
Danya
 
Sector Omega
 
El Ojo de Ak


Pre – Libro de los Mitos:

  Aparece la Humanidad. Período oscuro en que suceden cosas oscuras. Aparece la Civilización, que cubre la Tierra en poco tiempo. Los Chamanes utilizan su voluntad para poder conocer mejor los secretos de la naturaleza; sus experimentos provocan la separación entre conciencia colectiva e individual: Pecado Original. La Humanidad consigue la inmortalidad gracias a los conocimientos de los Chamanes. La Ira se hace con el control de los "Muertos" (inmortales no-muertos). Comienza la primera guerra entre vivos y muertos; acaba cuando los Danya (grandes señores de la Humanidad) acuerdan una paz equilibrada por El Libro.
  Se encarga la creación del Libro a Teniam, medio Muerto medio Vivo, que imprime en él la voluntad de la Consciencia de la Humanidad, a la que sólo él puede acceder. Se construye una red de instituciones y edificios que configurarán el sistema que asegura la paz entre las dos humanidades. El principal es el Templo de Ur, donde reside el Libro y el Portal. El Portal es el único punto de acceso (además de la muerte) al Mundo de los Muertos. Al dejar el Libro en Ur, el mundo conocido se divide en dos, el de los Muertos y el de los Vivos. El paso de uno a otro será administrado por El Libro. Llega la paz, se olvida la práctica totalidad de los conocimientos antiguos y comienza la larga recuperación de la gran guerra. Comienza la Historia.

Libro de los Mitos:

Pre-Libro I:

Año 2012: Se funda Enertech, empresa que en pocos años consigue controlar directa o indirectamente el mercado mundial energético. Las acciones (no de bolsa) de Enertech trastocan la economía mundial, se inicia un proceso de monopolización mundial alrededor de Enertech. Un ingeniero de Enertech huye de la empresa con grandes secretos profesionales, que no utilizará de ninguna forma. El ex-ingeniero se hace llamar Prometeo e inicia una serie de revueltas y encabeza a la oposición al sistema dentro de Occidente. Después va al Sur, donde extenderá su ideología brevemente para después desaparecer. Durante su retirada, Prometeo acude al TEmplo de Ur, donde atravesando el Portal y regresando inmediatamente, alcanza la inmortalidad, debido a un fallo en el funcionamiento del Libro.
  Prometeo, ahora inmortal, refuerza su ideología y empuja las revueltas en todo el hemisferio sur. Aparece el Levantamiento. Ante la amenaza que el Levantamiento supone contra los sistemas del norte y de occidente, muchas naciones se unen para formar El Pacto. Cuando aparece el Bloque neocomunista, Prometeo congela el Levantamiento a la espera de que los dos suprasistemas se enfrenten abiertamente. Tras la breve guerra que sigue, el Bloque se hace con el control de todo el hemisferio norte. Se reinicia el Levantamiento y comienzan las Guerras de Regia. Después de 50 años, desaparecen todos los Estados y se declara instaurado el Asistema, representación mundial de la anarquía. Prometeo lidera ideológicamente el Asistema hasta que sus ataques de ira lo empujan a ser recluido. En su ausencia, el Asistema degenera lentamente en un sistema ultraderechista y represor. Llega el caos y después, tras una corta serie de súper estados mundiales y alguna breve guerra, se alza la Alianza Universal Absoluta, que tiene a Prometeo como el Patriarca, máximo dirigente al cual representan, aunque él ignora todo lo que pasa en el mundo real.

Libro I:

  Enertech mandó, no mucho después de su fundación, la astronave Prometheus a través del primer agujero de gusano artificial a buscar la nueva fuente de energía para la Humanidad. La tripulación del Prometheus había de encontrarla en un lejano rincón de la galaxia de donde venía una cantidad ingente de energía no detectada hasta entonces. Al atravesar el agujero de gusano, éste se desestabilizó y la Prometheus cayó en él. De entre los módulos de escape que salieron de la Prometheus, sólo uno volvió a la Tierra. En él escapaban Jumiko y Dominic. El módulo llegó a la Tierra, pero muchos siglos después. La AUA interceptó a los científicos y después de varias persecuciones los captó y llevó hasta la capital de la Alianza. Una vez allí, y tras un interrogatorio, los líderes de la AUA deciden dar a conocer al Patriarca el extraño suceso. El Patriarca, liberado de su prisión, ve cómo rápidamente se recupera de su mal a la vez que la AUA pasa sus peores días. El Consejero de Recursos, Herón, huye a las Tribus e intenta aliarlas entre sí para enfrentarse a la agonizante AUA. Jumiko y Dominic se convierten en importantes miembros de la AUA contra su voluntad, a la vez que Herón consigue la creación de una alianza militar y, más tarde, la Confederación Eurasiática, de la que surge nombrado Presidente. La guerra entre la EC y la AUA termina con la victoria de la primera y la muerte del Patriarca de manos de Herón. Herón, que ahora conoce el secreto de la inmortalidad, dedica impresionantes cantidades de recursos en la búsqueda de todos los nodos de la impresionante red de estructuras creados por los Antiguos para proteger el conocimiento de la Humanidad. Tras descubrir el Templo de Ur y mandar que lo investiguen todo lo posible durante años, decide entrar en el Portal y hacerse inmortal, tras lo cual obliga a todos los investigadores a olvidar el asunto. Desde ese punto hasta la muerte de Herón, él será el único humano sobre la tierra que investigue los arcanos conocimientos y saberes.
  Jumiko y Dominic, para proteger a las gentes de la caída AUA del avance de la EC, a la que consideran potencialmente peligrosa para la libertad del pueblo, deciden recoger los restos de la AUA y refundirlos bajo un nuevo rostro; surge así el Imperio Unificado de Occidente. Ambos se nombran emperadores de esta nueva nación a la vez que descubren su propia inmortalidad, supuestamente ganada al atravesar el agujero de gusano. Herón, poco después, declara la guerra al Imperio, comienza la Guerra Roja entre los dos súperestados, una 4 Guerra Mundial. Australia, Sudamérica y la práctica totalidad de África se mantienen neutrales, aunque finalmente cada una se ve obligada a actuar de alguna forma contra la EC debido a las pretensiones expansionistas de Herón. Herón funda el cuerpo de Catanges y construye una flota de astronaves militares, mientras que el Imperio arma las ciudades con poderosos sistemas de defensa y conoliza Namur a través del Portal Súper-Masivo Interplanetario Imperial, construido en Auringis. Después de muchos años de estéril guerra, la EC destruye Namur (que había sido utilizada como laboratorio planetario de investigaciones militares y genéticas) provocando un contraataque del Imperio. [[De Namur consigue salir airosa el Arca, que contiene toda la información recogida por todos los investigadores de Namur, incluyendo todas las cadenas genéticas de todos los seres allí creados]] El Imperio ataca diferentes puntos de la EC e intenta aliarse con los pueblos enemigos a la EC en Oceanía y África. La EC ataca la capital del Imperio con una bomba de pulsos y tres bombas de neutrones. Con la capital del Imperio arrasada, el Imperio mismo agoniza; Jumiko y Dominic arman las milicias aliadas y organizan el Ejército Unificado en menos de una semana, inician la contraofensiva y en tres días llegan a la capital de la EC, Citera, rodeándola por todos los frentes y obligando a Herón a presentar batalla en el seno de la ciudad, tras evacuar a los civiles, que pocos días antes habían protagonizado una revolución. Aprovechando sus conocimientos, Herón da muerte a Dominic, poco después él mismo muere a manos de Jumiko, gracias al azar. Jumiko se dirige a Ur con el cuerpo de Dominic. Tras atrevesar el Portal, encuentra a Karunte, señor del Mundo de los Muertos, que le niega el regreso a la vida mortal, y la mata.

Libro  II:

  La hija de Kana, que murió antes de nacer, es recuperada por Beckir en el Mundo de los Muertos. Gracias a un trato con Karunte, ambos pueden volver al Mundo de los Vivos, Kana como inmortal. Termina la Guerra Roja y se funda la Federación de la Humanidad en torno a los restos de los dos superestados y el resto de naciones. Pasadas dos décadas, Beckir muere, dejando a Kana su herencia y una investigación pendiente. Kana, siguiendo los caminos de la investigación, descubre que casi todo el cuerpo de catanges se mantiene íntegro, defendiendo los puntos clave que defendía durante el gobierno de EC, y aun renovando sus soldados caídos. Durante su investigación, cae presa de un grupo de catanges y es testigo del Primer Eclipse. Un extraño suceso que gira alrededor de los catanges que defendían el Templo de Ur ha provocado el proceso irreversible de fusión de los dos Mundos. Kana prosigue su investigación, luchando abiertamente contra los catanges y recorriendo las antiguas reliquias de una en una. Encuentra durante su viaje a Karunte, que la convence para emprender un viaje que salvará la Humanidad. Kana ha de reescribir el Libro, que se ha vuelto obsoleto, para restaurar su poder, y devolverlo al Templo de Ur. Después de algunas batallas y muchas dificultades, Kana consigue completar su misión, restaurando la paz entre vivos y muertos. [[Es importante resaltar a un personaje, Amadeus, que es la herramienta de la que Teniam se sirve para dividir los dos Mundos. Amadeus reúne durante el proceso gran cantidad de poder, y va reuniendo más conforme avanza la historia, hasta decidir alejarse de la Humanidad y estudiar realidades diferentes]]

Libro III:

  Al terminar la guerra, se restaura la Federación de la Humanidad, ahora más como Estado simbólico que como Estado oficial, ofreciendo un sistema muy cercano a la anarquía total. Los humanos pueden ahora vivir varios siglos, terminan las guerras e incluso las disputas comunes se hacen más raras y aisladas. La Humanidad, viendo cercana la perfección, desarma los ejércitos. Todo el armamento y toda la capacidad militar desarrollada en las anteriores guerras, sobre todo la 4 Mundial y la de los Danya, se invertirá ahora en el proyecto Marcial. Se funda la Coalición Marcial, que reúne todo el material y conocimiento militar de la Humanidad y Extra-Humano. Dentro de la CM aparecen las 49 Facciones, que utilizan la guerra como estrategia para la colonización tecnológica del universo. Sin necesidad de que un solo humano muera, millones de flotas esparcidas por el universo luchan entre sí, produciendo un entretenimiento masivo. Durante dos siglos, la Historia avanza lentamente sin grandes sobresaltos, con una tecnología cada vez más desarrollada y una paz mundial cada vez más afianzada y una guerra universal y exclusivamente lúdica cada vez más destructiva. Durante un reconocimiento en busca de posibles colonias, se encuentra un sistema planetario colmado de vida. Las formas de vida alcanzan en ese lugar un desarrollo muy avanzado, que les pemite, mediante una suerte de biotecnología, producir grandes cantidades de energía y ocultar la existencia del sistema, impidiendo los sondeos. Debido a la belleza del lugar y al morbo, numerosas batallas se libran en el sistema, ilegalmente. Antes aún de desarrollar ningún tipo de investigación pacífica o intentos de contacto, los seres contraatacan a las astronaves humanas por los pequeños pero constantes daños sufridos. Gran parte de las Facciones comienzan a atacar asiduamente el sistema, considerando a los seres como enemigos de la causa humana.
  Para cuando el asunto trasciende a los directivos de la Coalición Marcial, ya se libran grandes batallas a diario en el sistema, y los seres han comenzado un irreversible proceso evolutivo que los encamina a la producción masiva de astronaves alienígenas y guerreros de todos los tipos y tamaños, además del volcado de energía a las recién diseñadas armas biológicas. Sin más remedio, pues los intentos de negociación han sido ignorados por los humanos, se acepta el inicio de una guerra contra los seres. Inmediatamente, sin embargo, la CM manda la retirada de las flotas humanas a sus respectivas bases. Para entonces, los seres ya están desarrollando "investigaciones" para el desarrollo de portales que creen agujeros de gusano que atraviesen el universo, para poder cruzar grandes distancias en muy poco tiempo. Con ayuda de estos complejos portales y muchas tipos de castas de hongos y extraños seres, sondean el universo en busca de los humanos, aunque lo único que encuentran son sus estériles bases superpobladas de astronaves y robots militares. La larga guerra que sigue, plagada de matanzas y de cambios de tornas, culmina con el descubrimiento, pese a las precauciones de los humanos, de la Tierra por parte de los seres. Tras tres grandes ataques a la Tierra, la CM decide terminar con todo intento de reconciliación y destruir a todos los alienígenas mediante una ofensiva general y precisa. Las 49 Facciones fusionadas cierran el cerco alrededor del sistema y lo terminan bombardeando con pulsos de neutrones, destruyendo así todo rastro de vida. Algún tiempo después, Godhi Astar, que servía de único elemento de unión entre los humanos y la consciencia que dirigía al colectivo de alienígenas, descubre que todos ellos eran resultado de la evolución de los seres guardados en las bancos de información del Arca, que se encontraría más tarde en uno de los planetas del sistema.

Libro IV:

  La consciencia de todos los seres del Sector Omega, llamémosle Ak, aún autoconsciente pero vagando por el vacío interestelar, contacta con Amadeus y, a través de él y con toda su ayuda, se alza en los planos de la realidad y entra en contacto con los Entes del Multiverso, con los que hace un trato. Éstos le proporcionarán un medio físico en que manifestarse y un ejército de máquinas que le servirán en la destrucción de la Humanidad. A cambio, Ak deberá después dejarles su esencia para que la sorban. Los Entes del Multiverso aceptan y le proporcionan lo solicitado. Ak, ahora en un medio material con forma de planetoide negro y cambiante, dirige su legión de máquinas casi vivas por el universo, creciendo y desgastando los ejércitos que la Coalición Marcial decidió aletargar después del desastre del Sector Omega. Comienza la Guerra Universal, muy compleja, con múltiples bandos y diferentes etapas, cuyo punto de inflexión más importante es la llegada de los Entes del Multiverso, que se ven divididos en varios bandos, y la posterior construcción de Ohm, un Ente que impide los viajes en el espacio-tiempo por parte de las astronaves humanas y que sirve de refuerzo de Ak. Cerrando lentamente el frente alrededor de la Vía Láctea, el Sistema Solar más tarde y finalmente la Tierra, la guerra va haciéndose más cruenta y apocalíptica. Seres de otros mundos, humanos vivos y muertos, residuos de otras civilizaciones alienígenas, máquinas construidas por los humanos, los ejércitos de Ak y los Entes se enfrentan en una batalla final alrededor de la Tierra y sobre ella que provoca una infinita dispersión de los diferentes finales de la Historia de la Humanidad.
  En uno de estos finales, la batalla culmina en un holocausto que destruye el Universo y en el que Ak consigue salvarse y la Humanidad alcanzar la perfección a través de la Muerte y la Destrucción.
  En otro, la Humanidad consigue alcanzar la perfección a través de la Vida y la Creación, creando con la fuerza de su voluntad nuevas formas de vida en el Sector Omega, que liga a Ak, desapareciendo así éste del combate. Los Entes huyen sin razón aparente, y el resto de bandos, confuso, se retira lentamente o termina negociando diferentes tratados con la Humanidad.
  Obviamente, la cantidad de finales es simplemente infinito, y no en todos ellos la Humanidad alcanza la perfección, qué se le va a hacer.

Salut!

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Neo-Comunismo

ATENCIÓN: La teoría que a continuación va a ser expuesta no responde a ninguna ideología existente ni mucho menos compartida por mí. Es simplemente resultado de mi enferma imaginación desbordante. A todos aquellos que se puedan ver ofendidos por el ostento de su propia ideología o más aún a los que sustenten el verdadero neocomunismo, les pido perdón. Ala, allá va. (Además, para el que no le interese, que no se queje, me lo leeré yo solo si hace falta)


  Al llevar las estrategias de Enertech y las malas prácticas de la casi totalidad de los Estados a la quiebra definitiva y absoluta del neocapitalismo, aparecen numerosas corrientes en todo el mundo que pretenden imponerse sobre las otras aprovechando el breve vacío económico mundial. De entre estas corrientes, únicamente dos consiguen hacerse hueco y así repartirse junto con los territorios ocupados por la Humanidad Sublevada (al mando de Prometeo) el territorio mundial.
  Estas dos corrientes son El Pacto y El Bloque.
    -El Pacto surge como la alianza establecida entre las principales potencias militares del mundo. Es una clara oposición al crecimiento pavoroso que el Levantamiento tiene en los últimos años, y rápidamente degenera en una proposición formal sin mucha importancia. Ante la aparición, más tarde, del Bloque, El Pacto se reorganiza, aprovecha el caos monumental y absoluto que reina en las naciones integrantes y, olvidando todos los formalismos, elimina las fronteras y se establece como una única y poderosísima nación rígidamente establecida alrededor de una serie de Consejos.
    -El Bloque, o (nombre chulo referido a DIOS), es la supernación que gira alrededor del neocomunismo, que finalmente vence militarmente al ultramilitarizado Pacto y que llega a dominar América del Norte y la completa totalidad de Eurasia. Debilitado casi exclusivamente por los juicios morales que cualquier humano con sentido común les echaría encima, el Bloque perdió los suficientes adeptos como para que el enfrentamiento directo con el Levantamiento llegase finalmente a los 25 años de su instauración. Tras una corta y enferma guerra, el Bloque cayó, al ser asesinados y traicionados los elementos de la oligarquía que la dominaban, dando paso a la instauración del Asistema.

  Los principios del Neocomunismo como régimen socioeconómicomilitar… como panrégimen, son los siguientes:
  -Total control de la economía nacional por parte del Estado. No se emprenderán empresas políticas aparte del Estado.
  -Poder Judicial no electivo y vinculado directamente a los Oligarcas.
  -Poder Legislativo no electivo y vinculado directamente a los Oligarcas.
  -Poder Ejecutivo no electivo, Oligarcas.
  -Afán de transformación social completa y radical:
    -Se ofrecerá la posibilidad de trabajar para el estado, como funcionario o como militar.
    -El opositor será tratado como enemigo de guerra.
    -A los inactivos se les instará (coaccionará) integrarse en el grupo de Producción o de Defensa (estando integrados en Producción los funcionarios en general del Estado).
    -Acabada toda la oposición, se fusionarán la Defensa y la Producción de tal manera que el Ciudadano produzca para El Bloque a la vez que defiende al Bloque.

  Estos últimos puntos suponen el punto fuerte del Neocomunismo sobre todos los demás regímenes hasta la fecha. Asumiendo que existen en el territorio recursos naturales suficientes como para mantener a toda la población (con grandes comodidades), se le ofrecerá la posibilidad de vivir en el seno de la más bruta comodidad material al que se una al ejército o al sistema burocrático del Bloque, con el objetivo final de que todo miembro de la sociedad sea a su vez un integrante del Estado intensamente interesado en su perpetuidad.
  Así, lo que mantendrá al Ciudadano unido al Bloque y a su ideología y sus leyes no será ningún género de medida coercitiva o coactiva, sino el propio y perpetuo interés en mantener el constante flujo recursos que su actividad genera.

Arte, Figuración, Abstracción, Alfa, Beta, Omega, …

Encefalopatía espongiforme bovina. Curioso.

Qué es el arte? Lo que tienes cuando no tienes prisa. Joder, qué se yo si todos los comentarios de amor hacia la verdad son rojos. Sí, la escritura automática es la polla, pero no dice nada. Lo dice todo, no dice nada. Sí, Marina, los extremos se tocan.

Eso me lleva a pensar. Puede ser que en el Arte también se toquen los extremos?? El más facineroso de los rufianes, destinado a vagabundear en desgracia por la densa y sucia vaporosidad de la ignorancia social, puede un buen día ser autor de la frase representativa del mayor y más puro pensamiento generado jamás por el ser humano. El mayor de entre todos los artistas conocidos por la neutral historia, que todo lo sabe y todo lo puede, que puede expresar la misma esencia del Universo en una sola pincelada… bien podría ser autor de una larga serie de obras magníficamente estilizadas… pero totalmente vacías de contenido. Podría ser? Sí, supongo que sí.

  Pobre Violeta.

Asumo que nada se puede hacer por esta desgraciada raza. Todas las demás viven en función de unas necesidades. Su reducido intelecto les permite vivir ajenos a contemplaciones. Ignorantes, no analizan sus deseos, sus necesidades. Un ser racional como el humano, joder, por qué ha de tener necesidades diferentes a las estrictamente biológicas? Porque tiene que ejercitar su cerebro, que es la razón principal de su existencia ( de ahí lo de SAPIENS). Si no fuera por nuestra inteligencia, no existiríamos. Así que asumimos que tenemos necesidades secundarias para alimentar nuestro intelecto (escuchar reggaeton no se incluye); perfecto. Pero joder, en el seno de una sociedad que presumiblemente avanza hacia un estado de innovación científica pasmoso, de revelación de la estructura infinitesimal de la realidad, etc. Da igual, no podemos desahogarnos. Ni nosotros, Marina, ni los cientos de millones de personas que sufren hambre.

Qué bonitidad. Observemos la benevolosidad de la que el dinero hace gala. Joder, si tuviésemos Voluntad, yo y todos ustedes apagaríamos el ordenador al terminar de leer (o de escribir) el último punto del texto, saldríamos a la calle, a vivir, para variar. No volveríamos a tocar ni una sola más de esas nefastas unidades que miden la capacidad de vivir del individuo y del ciudadano. Joder, me cabrea algo que hasta hace poco me parecía indefinido, nebuloso. Ahora sé que lo que más me cabrea es no poder mandar al cuerno todos los formalismos sociales, hacerte lo que te quiero hacer, rajar todos los billetes y cheques que vea por el camino, destruir todo rastro de conformismo con el que me encuentre, desahogar nuestra ansia, destrozar antes la idea del escaparate en las personas que los escaparates en sí, arrastrarte a algún lugar oscuro.

[Punto]

.

[Libro Primero] (Bosque)

   De la densa calma de la oscuridad y el silencio comenzó a surgir
una difusa nube de luces y sonidos repartidos en el tiempo de forma
confusa. Sintió el tacto de unos dedos que le tomaban el pulso, también
el tambaleo del mundo a su alrededor cuando varios brazos lo movieron.
Tras la difusa secuencia de sucesos, se hizo de nuevo la oscuridad,
pero esta vez el rumor de su consciencia permaneció constante. Tiempo
después, despertó al fin.
  La reducida porción de realidad que veía y oía desde su estado de aturdimiento inicial dio un vuelco. Una ráfaga de luz roja y otra y otra. Una luz roja intermitente avisaba a los tripulantes del vehículo en que se encontraba de algún peligro. Olor a humo. Pronto lo vio. El humo, denso y gris, surgió de la nada e inundó sus pulmones con exagerada rabia. Momentos antes le había despertado una sacudida bestial. Era eso. Habían chocado con algo. La cuestión era quién había chocado con algo. Haciendo un gran esfuerzo, alzó su cabeza y recuperó la sensibilidad en sus miembros. Un extraño y ligero dispositivo unía sus muñecas con fuerza. Sus pies estaban libres. Se encontraba en el suelo de metal, en el rincón de un compartimento separado del resto del vehículo por una reja de acero. Junto a él, Jumiko se despertó de pronto, sobresaltada. Intentó decirle algo pero la confusión del momento le impidió formular palabra. Un hombre fornido y grave se acercó a la reja. Inconscientemente, Dominic relacionó todo su aspecto con la marcialidad del más modélico soldado que nunca hubiese podido ver en su vida anterior. El soldado, agobiado y con una sombra de miedo en su enjuto rostro, abrió deprisa la reja y estiró sus brazos hacia los prisioneros, instándoles a que salieran. Sin perder un sólo segundo, ambos se agarraron a sus gruesos brazos y salieron del lugar, tosiendo y trastabillando. Desde la cabina le llegó una voz clara y estridente, el piloto mencionaba una mina que había explotado por el camino desde la playa. Sorprendido al descubrir que estaban muy cerca de la playa en la que seguramente el módulo había acabado varando, Dominic no pudo evitar notar el extraño acento que usaba el piloto. Por cada diez palabras, Dominic desconocía una por completo. Atónito, intentando desgranar ese extraño nuevo dialecto, olvidó la urgencia de la situación.
  Otro soldado menos generoso, ataviado con un pesado traje de protección y una máscara antigas, se lo quitó de enmedio con una poderosa patada en el pecho. De repente, se vio fuera del vehículo, que había parado en algún momento anterior. Ninguna rueda, ninguna oruga, ningún mecanismo aparente arrastraba o deslizaba el vehículo por la tierra, pero no le dio importancia. El sonido de un extintor automático y el de un disparo se solaparon extrañamente. Dominic no supo lo que estaba pasando hasta que vio a los guerrilleros saliendo del denso bosque ante el que se encontraban. Portando variadas armas, pequeñas, grandes, rápidas o lentas, los bravos guerreros pronto rodearon el vehículo agonizante.

Hummmmmm arrggggg

(Otra Perspectiva)

  Pasado menos de un segundo, el eco de su propio grito le pareció por completo ajeno a él. Sobre sus cabezas, la aguda montaña señalaba el oscuro cielo cambiante. Elegantes y casi eterno, el mundo les contemplaba y esperaba. Teniam no podía esperar más. Como si la misma ira que emitió el grito volviese con el eco, reforzada por le negrura de las nubes, por la aspereza de la roca. Teniam se volvió hacia el General, con calma. Después, con el mismo silencio con el que las profundidades oceánicas masacran a las víctimas de un naufragio, llegó hasta él, con una mano lo arrastró por el cuello hasta una voluminosa roca que había en un rincón y lo estrelló en ella. Tras el crujido de las costillas rotas, tras el aullido de dolor, tras el alarido de ira, la espada se incrustó con facilidad en el cráneo. Una traza recta y roja apareció en el muro de piedra que tenía frente a sí. Creyendo estar ahora calmado, Teniam sacó la espada de la cabeza inerte. Mientras la enfundaba sucedió algo que debió haber previsto. Con un ímpetu monstruoso, con un salto inhumano, el General volvió en sí y se abalanzó sobre el cuello del Danya, arrancando los músculos grises del cuello. De un puñetazo, Teniam lo apartó de sí. El cadáver andante del General se estrelló de nuevo en la roca, acompañado otra vez del crujido de más huesos. Antes de que volviese a levantarse, Teniam se cernió sobre él, machacó su cráneo deforme contra la piedra maciza una y otra vez, arrancó con sus solas manos las costillas del hombre a través de su traje militar, desguazó sus entrañas, esparciéndolas por el suelo o revolviéndolas en sus cavidades. El ojo roto del General giraba violentamente en su órbita, tal vez intentando identificar a su asesino. Sus brazos se movían, erráticos, poseídos por algún patrón demoníaco e incierto; sus manos se aferraban a los huesos de Teniam y sus uñas trataban de deshilachar los músculos.
  Babeando y murmurando oscuros pensamientos, Teniam seguía maldiciendo la voluntad del traidor, imbuyéndole de una fuerza espectral, tan fría como ardiente. Cuando creyó haber terminado o cuando la ira decidió desaparecer de su mente, Teniam decidió separarse instantáneamente del grotesco espectáculo. Ante él, los irreconocibles miembros de lo que antes fue un humano vibraban, convulsos, buscando una realidad a la que aferrarse. En la caja torácida una sombra difusa y densa se arropó con los órganos del difunto, reparando sólo a medias sus tejidos y huesos, recolocando de una forma cruel y macabra las vísceras y la carne. Tras unos segundos, el recién nacido consiguió hacerse con el control de sus miembros y ponerse en pie. Restos del uniforme asomaban aquí y allá, entre fragmentos de piel negra y músculo recio. Con un murmullo ronco y grave, el ser comenzó a respirar el gélido aire del mundo. Aterrorizado a la vez que satisfecho por su obra, Teniam se apartó de ella, recolocó sus ropajes y miró hacia lo alto de la escalinata, desde donde un general lo contemplaba atónito. Despertando de una ensoñación extraña, Teniam advirtió que llevaba ahí cierto tiempo, intentando indicarle que el momento había llegado. Con un gesto, Teniam hizo que se apartara de nuevo. Con otro gesto, esta vez de voluntad, mandó al nuevo Ángel Negro que se marchara hacia el frente. Cuando se vio solo al fin, respiró aliviado.
  Un instante tan sólo, de soledad compartida con la oscuridad. Un instante tan sólo era lo que necesitaba.
  Se volvió hacia la dinámica y caótica masa de nubes que sobrevolaba la montaña. Con cierto esfuerzo, consiguió dejar de ver la enorme y elegante roca negra, la voluminosa forma espectral que llevaba el agua de un lado a otro del cansado mundo. Dirigiendo los ojos más allá, Teniam pudo contemplar al fin la infinita e inmensa oscuridad que dominaba toda la realidad que se extendía entre su pútrido rostro y las más misteriosas regiones al límite del espacio y del tiempo. De nuevo, contactó con aquella titánica presencia, con aquel secreto flujo que ansiaba una pronta victoria. El flujo se le antojó ahora un latido constante, continuo, al que ningún fenómeno conocido por los mortales podría afectar, algo más allá de toda especulación. Firme y poderoso, el latido de pronto calló. Ahora la verdadera oscuridad, no representada en nada sino consecuencia de la ausencia absoluta, se le presentó ante los ojos con una fuerza que le heló la consciencia. Comparada con aquella verdadera oscuridad, nada de lo que había sentido en su larga existencia podía ser denominado terrorífico o terrible. Angustiado, sintiendo que su propia existencia se veía amenazada por aquel vacío que repudiaba incluso la existencia de la oscuridad misma, Teniam huyó al mundo que conocía, el mundo en que se libraba una guerra que debía ganar. Aún sintiendo como un pedazo informe de esa gélida ausencia absoluta había venido con él, congelando el ritmo de sus pensamientos, Teniam recuperó el control de sus miembros y sus sentidos. Durante un segundo de extrema lucidez, se preguntó si acaso esa innegable ausencia total no significaría la liberación, la liberación de toda idea, forma de pensamiento, concepto. Preguntándose si acaso esa ausencia total no significaba la vacuidad que caracterizaban a la oscuridad, a la luz, al bien, al mal, a la perfección, a la vida y a la muerte en realidad.
  Después de ese segundo de duda, Teniam decidió olvidar todo el asunto, olvidar la presencia de la ausencia, olvidar la remota pero ya asumida posibilidad de que ninguna conciencia jamás en ningún universo sea capaz de ostentar el conocimiento último de toda la realidad. Mientras se esforzaba por borrar de su memoria el incidente, por enterrar en su apreciada oscuridad la experiencia recibida por subir demasiado la mirada, Teniam sacó de entre sus ropajes la máscara plateada. Se la colocó con cuidado sobre el rostro consumido y gris, pero ahora más humano. Con gravedad, subió la escalinata y se preparó para dar comienzo a la marcha que decidiría el destino de la Humanidad.