Apología [Libro III]

Realmente jodido, pero decidir si evadirse en descripciones (referencias a descripciones pasadas) o el suceso.

  Pasados ya varios minutos, el crecimiento exponencial de la colonia era evidente. Larguísimas hebras de hongos al viento, que acababan aferrándose a algún otro edificio, donde comenzaba a implantar grandes cantidades de huevos. El núcleo pulsante y viviente de la colonia iba adquiriendo una tonalidad violeta cada vez más intensa, hasta arrancarle a los muros de cristal del rascacielos bellos destellos que se veían desde cualquier punto de la ciudad. Un último pulso y el núcleo se convirtió en un potente y estable portal al Otro Mundo. Instantáneamente la colonia duplicó su tamaño y después lo quintuplicó. Del portal surgían decenas de criaturas flotantes del tamaño de buques, más tarde cargueros alien, que desplegaban por toda la ciudad su tripulación letal. Máquinas de guerra, de tentáculos metálicos segmentados, de cuchillas sanguinolentas, de ojos rojos y garras negras, tenían como único objetivo los humanos, todos y cada uno de ellos. La matanza se extendió por todo el centro de la ciudad durante varios minutos hasta que, en un solo segundo, diez millones de astronaves de la Coalición aparecieron a varios kilómetros sobre el suelo, provocando un estruendo de trueno al aparecer y de fuego al arrojar sobre el enemigo su soberbia potencia de ataque. Pocos segundos después, la colonia quedó reducida a ceniza y humo, arrastrados por el viento y aún ardiendo…

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