Existencia Estelar

  Sencillo. Directo. Revisar la segunda parte para quitar densidad.

  Noche cerrada. No hay luces a su espalda; ha conseguido extenderse la tradición de no encender luces artificiales en momentos tan honorables y magníficos. Titilantes destellos lejanos de cientos de velas, demasiado pobres. Dirigió la mirada hacia las alturas, hacia las estrellas frías y distantes.
  -Lo siento.
  Perdió por completo la concepción del tiempo. Cuando llegó al suelo de roca, no recordaba que hubiese pasado mucho o poco tiempo cayendo, sólo que caía y caía, hasta que paró.

  La luz, la sombra, el frío, el calor, el orden, el caos. Todo desapareció al fin. Pero sobre todo desapareció el dolor, con la muerte del último de sus miembros. Ahora el informe vacío lo era todo, lo envolvía y lo aprisionaba con la fuerza de mil realidades. Transcurrieron mil billones de existencias, durante las cuales no pudo hacer absolutamente nada. Y nada cambió.
  Entonces el dolor comenzó a arrastrar la desesperación y la ira. Con ese cambio, el amado vacío regresó. El vacío que no estaba vacío, el vacío colmado con innumerables estrellas, galaxias y mundos. El vacío real, tangente y físico. El vacío que le sugería dolor. Pero ahora el dolor se transformaba rápidamente en ira y voluntad de venganza. No una determinación ciega e irracional, sino una voluntad firme como el más firme de los axiomas, por completo leal a las leyes de su particular lógica.
  Apartó, por un momento, estos sentimientos, para contemplar lo que le rodeaba. La luz de las estrellas y la sombra del vacío y el frío de los agujeros y el calor de las gigantes y el orden de las galaxias y el caos de las nebulosas. Algo había ocurrido. Era totalmente consciente de ello tanto como de la realidad que le rodeaba. Seguía existiendo pese a cualquier embiste de la lógica. Continuaba con una existencia consciente e independiente. No perdió un solo instante más.
  Más allá de los planos en que siempre se había visto obligado a navegar, podía ver ahora entes poderosos y mundos maravillosos. Y había muchas entidades allí. Buscó con insistencia, invirtiendo toda su voluntad en ello, hasta que les encontró. Poblaban un mundo en guerra, en continua guerra entre el Orden y la Entropía. No perdió tiempo intentando averiguar su procedencia o el origen de la guerra, se dirigió a ellos directamente.
  Ahora contaba con su apoyo. Aumentado su poder hasta los límites mismos que el universo permitía, regresó a los planos bajos ahora acompañado de las titánicas huestes de máquinas que los Entes del Multiverso le habían dejado, ahora enclaustrado en el cuerpo de un mundo muerto, ahora avanzando con determinación hacia la morada de los humanos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: