Archive for Apéndices

“Until the end of Time”

  -Te quiero, Herón -le susurró Elenée, entrecerrando los ojos resecos-. ¿Lo sabes?

  Se hizo el silencio. Herón posó una mano sobre el pecho izquiero
de Elenée. A los pocos segundos la atrajo para sí y la abrazó con
fuerza. Conteniendo la respiración y con calma, dejó el cuerpo inerte
de la mujer sobre el frío suelo de mármol, donde ambos parecieron
fusionarse. Herón se levantó y la contempló, confuso durante unos
instantes. La vaga e indefinida confusión desapareció, al igual que él
mismo tras la puerta del apartamento.

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  Se acercó aún más al altar, subiendo el último escalón. Dos
sacerdotes se volvieron hacia él, con la intención de detenerlo, pero
no se movieron. Herón posó una mano sobre la madera negra y exhaló un
hondo suspiro.

  -Adiós, Elenée -dijo, al fin-. Gracias.
  Más rápido de lo que él mismo esperaba, se volvió y se encaminó
hacia la salida. La esplendorosidad de cuanto concebía se le presentaba
ahora como la prueba definitiva de que iba por buen camino. Ante él, la
luz del exterior carcomía una ciudad gris y cansada.

[Primera parte de http://rafiki8.spaces.live.com/blog/cns!97CF797BABBF1744!686.entry%5D
____

  Digamos que de acuerdo.
  La titánica nube de hongos que ocupaba el espacio entre los mundos ardía ahora rápidamente, propagando el brillo purpúreo y fugaz a una velocidad impresionante, casi igual a la que llevaba El Errante. El magnífico destructor surcaba el vacío solo y sin distracciones, directo hacia el principal de los mundos de la Raza. Diseminando en su camino su carga de decenas de destructores grandes como meteoros, cargueros, buques, acorazados, fragatas y bombarderos, El Errante se erigía en máximo autor de la absoluta destrucción que se estaba llevando a cabo en nombre de la humanidad. Un continuo reguero de bombarderos cargados de bombas de neutrones, cuya potencia llegaba a destruir los sistemas electrónicos de los bombarderos que las arrojaban, pese a la distancia. Un diluvio estelar de arrasadores, naves de combate que concentraban toda la potencia de ataque de un destructor en los pequeños satélites-colonia dispersos por todo el sistema estelar. Las muy diversas formas de vida, algunas aún en su estado primordial inocente y pusilánime, se retorcían y desgajaban como barro seco, en el seno del mayor genocidio, la mayor aniquilación, la mayor blasfemia de entre todas las que la humanidad pudo haber cometido. 

  Godhi Astar. Las sonrisas desaparecieron de sus rostros tan rápido como el silencio sustituyó la risa y el júbilo. La incandescente ira que desprendían sus ojos hizo que algunos retrociedaran unos pasos; el resto permaneció inmóvil. Unas palabras comprensivas, un intento de apaciguar al Embajador de los Mundos. Muchos esperaban que hiciera oídos sordos y siguiese allí plantado, repasando lentamente sus rostros, otros tantos esperaban que armara en cólera y los ahogara o destripase. Astar dio media vuelta y salió de la sala. Dos oficiales hicieron un amago de seguirle, pero desistieron. Poco a poco, la normalidad regresó y los militares pudieron seguir divirtiéndose y festejando.
  Antes de pasada una hora, el Sistema encontró el cuerpo sin vida en la base del cañón que se hundía en la tierra frente a los de por sí altos muros de la ciudadela.

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Varios

MIERDA MAS MIERDA ET MAS MERDE AND PLUS SHIT AND MORE AND MORE AND MORE

Adelante, adelante…

  -¡Drieder! -llamó el piloto -¡Pulso en 3 segundos!
  Drieder accionó un conmutador negro y todos los sistemas de la fragata se desconectaron. A través del estrecho ventanal de la cabina, del que habían desaparecido todas las consolas holográficas, pudieron ver cómo una serie de bellas olas concéntricas de destellos irisados barrían el cielo mientras numerosos y pequeños rayos que venían del centro  se estrellaban contra la tierra. Un instante después, accionó de nuevo el conmutador y la fragata despertó antes de que empezase a perder altura.
  -Cuarenta y cinco grados al norte -indicó Drieder.
  El piloto viró lentamente la pesada nave. Desde el casco les llegaban las fuertes vibraciones provocados por la repulsión de los propulsores.
  -Setecientos metros -dijo Drieder antes de mirar sobre su hombro al oficial que esperaba sentado juntoa  la puerta de la cabina-. Avísala.
  -Sí, señor.

  La puerta blindada se cerró tras ella. Inmediatamente, dejó caer su vestido al suelo de metal y se acercó, completamente desnuda, a uno de los pequeños niños cilíndricos que llenaban la pared que tenía a su derecha. En él, enganchado mediante un dispositivo electrónico a un sistema de mantenimiento y recarga, encontró un pesado y compacto objeto de una forma extraña, apenas del tamaño de una mochila. Allí mismo, hizo un par de rápidos ejercicios de calentamiento, estiró músculos y tendones, dedicó unos momentos a vacíar su mente y comenzó a respirar lenta y hondamente. Se colocó de espaldas al artefacto y dio varios pasos atrás hasta que su superficie almohadillada y repleta de sensores rozó la piel de su espalda repleta de pecas. Presionó con los hombros hacia atrás en las dos palancas que sobresalían de la cápsula. El artefacto comenzó a emitir intensos zumbidos mientras desplegaba una tensa y suave capa de tejido sintético a lo largo del cuerpo de la mujer. Después de cubrirla de arriba abajo con dos capas enteras de este tejido, entre las que se extendía una red de nanobots y cables, el artefacto desplegó también un denso y pesado blindaje recubierto en algunas partes por armadura plástica blanca. Tras terminar de tender por todo su cuerpo las placas de la armadura y numerosas correas y seguros y estuches, colocó alrededor del cuello un grueso aro de intrincados objetos. La mujer alzó dos pesados y torpes brazos para recogerse el pelo mientras la armadura cubría su cabeza con un gorro de tejido y varias capas sucesivas de metal. Por último, una máscara recia y repleta de dispositivos se acopló al yelmo. La oscuridad posterior duró apenas unos segundos, tras los cuales un mundo de luces y datos se encendió ante sus ojos a la vez que su consciencia era elevada a un grado superior gracias a la gran cantidad de sensores y artefactos dispersos por el traje. Un breve sonido de aire comprimido liberándose y la última conexión que mantenía el traje sujeto a la nave desapareció. Con un paso que se le antojó ligero, casi etéreo, avanzó hasta el centro de la sala. A través de las conexiones neurales del traje contactó con la nave y ordenó que abriese la escotilla. Una serie de líneas de luz por las que entraba a raudales viento rugiente se fueron ensanchando en el suelo hasta que se hizo un hueco rectangular ante ella lo suficientemente grande.
  Danae bajó la mirada al borroso suelo que corría bajo sus pies…

Resumen / Cronología Absolutos

El Libro de los Mitos
 
El Patriarca
 
Danya
 
Sector Omega
 
El Ojo de Ak


Pre – Libro de los Mitos:

  Aparece la Humanidad. Período oscuro en que suceden cosas oscuras. Aparece la Civilización, que cubre la Tierra en poco tiempo. Los Chamanes utilizan su voluntad para poder conocer mejor los secretos de la naturaleza; sus experimentos provocan la separación entre conciencia colectiva e individual: Pecado Original. La Humanidad consigue la inmortalidad gracias a los conocimientos de los Chamanes. La Ira se hace con el control de los "Muertos" (inmortales no-muertos). Comienza la primera guerra entre vivos y muertos; acaba cuando los Danya (grandes señores de la Humanidad) acuerdan una paz equilibrada por El Libro.
  Se encarga la creación del Libro a Teniam, medio Muerto medio Vivo, que imprime en él la voluntad de la Consciencia de la Humanidad, a la que sólo él puede acceder. Se construye una red de instituciones y edificios que configurarán el sistema que asegura la paz entre las dos humanidades. El principal es el Templo de Ur, donde reside el Libro y el Portal. El Portal es el único punto de acceso (además de la muerte) al Mundo de los Muertos. Al dejar el Libro en Ur, el mundo conocido se divide en dos, el de los Muertos y el de los Vivos. El paso de uno a otro será administrado por El Libro. Llega la paz, se olvida la práctica totalidad de los conocimientos antiguos y comienza la larga recuperación de la gran guerra. Comienza la Historia.

Libro de los Mitos:

Pre-Libro I:

Año 2012: Se funda Enertech, empresa que en pocos años consigue controlar directa o indirectamente el mercado mundial energético. Las acciones (no de bolsa) de Enertech trastocan la economía mundial, se inicia un proceso de monopolización mundial alrededor de Enertech. Un ingeniero de Enertech huye de la empresa con grandes secretos profesionales, que no utilizará de ninguna forma. El ex-ingeniero se hace llamar Prometeo e inicia una serie de revueltas y encabeza a la oposición al sistema dentro de Occidente. Después va al Sur, donde extenderá su ideología brevemente para después desaparecer. Durante su retirada, Prometeo acude al TEmplo de Ur, donde atravesando el Portal y regresando inmediatamente, alcanza la inmortalidad, debido a un fallo en el funcionamiento del Libro.
  Prometeo, ahora inmortal, refuerza su ideología y empuja las revueltas en todo el hemisferio sur. Aparece el Levantamiento. Ante la amenaza que el Levantamiento supone contra los sistemas del norte y de occidente, muchas naciones se unen para formar El Pacto. Cuando aparece el Bloque neocomunista, Prometeo congela el Levantamiento a la espera de que los dos suprasistemas se enfrenten abiertamente. Tras la breve guerra que sigue, el Bloque se hace con el control de todo el hemisferio norte. Se reinicia el Levantamiento y comienzan las Guerras de Regia. Después de 50 años, desaparecen todos los Estados y se declara instaurado el Asistema, representación mundial de la anarquía. Prometeo lidera ideológicamente el Asistema hasta que sus ataques de ira lo empujan a ser recluido. En su ausencia, el Asistema degenera lentamente en un sistema ultraderechista y represor. Llega el caos y después, tras una corta serie de súper estados mundiales y alguna breve guerra, se alza la Alianza Universal Absoluta, que tiene a Prometeo como el Patriarca, máximo dirigente al cual representan, aunque él ignora todo lo que pasa en el mundo real.

Libro I:

  Enertech mandó, no mucho después de su fundación, la astronave Prometheus a través del primer agujero de gusano artificial a buscar la nueva fuente de energía para la Humanidad. La tripulación del Prometheus había de encontrarla en un lejano rincón de la galaxia de donde venía una cantidad ingente de energía no detectada hasta entonces. Al atravesar el agujero de gusano, éste se desestabilizó y la Prometheus cayó en él. De entre los módulos de escape que salieron de la Prometheus, sólo uno volvió a la Tierra. En él escapaban Jumiko y Dominic. El módulo llegó a la Tierra, pero muchos siglos después. La AUA interceptó a los científicos y después de varias persecuciones los captó y llevó hasta la capital de la Alianza. Una vez allí, y tras un interrogatorio, los líderes de la AUA deciden dar a conocer al Patriarca el extraño suceso. El Patriarca, liberado de su prisión, ve cómo rápidamente se recupera de su mal a la vez que la AUA pasa sus peores días. El Consejero de Recursos, Herón, huye a las Tribus e intenta aliarlas entre sí para enfrentarse a la agonizante AUA. Jumiko y Dominic se convierten en importantes miembros de la AUA contra su voluntad, a la vez que Herón consigue la creación de una alianza militar y, más tarde, la Confederación Eurasiática, de la que surge nombrado Presidente. La guerra entre la EC y la AUA termina con la victoria de la primera y la muerte del Patriarca de manos de Herón. Herón, que ahora conoce el secreto de la inmortalidad, dedica impresionantes cantidades de recursos en la búsqueda de todos los nodos de la impresionante red de estructuras creados por los Antiguos para proteger el conocimiento de la Humanidad. Tras descubrir el Templo de Ur y mandar que lo investiguen todo lo posible durante años, decide entrar en el Portal y hacerse inmortal, tras lo cual obliga a todos los investigadores a olvidar el asunto. Desde ese punto hasta la muerte de Herón, él será el único humano sobre la tierra que investigue los arcanos conocimientos y saberes.
  Jumiko y Dominic, para proteger a las gentes de la caída AUA del avance de la EC, a la que consideran potencialmente peligrosa para la libertad del pueblo, deciden recoger los restos de la AUA y refundirlos bajo un nuevo rostro; surge así el Imperio Unificado de Occidente. Ambos se nombran emperadores de esta nueva nación a la vez que descubren su propia inmortalidad, supuestamente ganada al atravesar el agujero de gusano. Herón, poco después, declara la guerra al Imperio, comienza la Guerra Roja entre los dos súperestados, una 4 Guerra Mundial. Australia, Sudamérica y la práctica totalidad de África se mantienen neutrales, aunque finalmente cada una se ve obligada a actuar de alguna forma contra la EC debido a las pretensiones expansionistas de Herón. Herón funda el cuerpo de Catanges y construye una flota de astronaves militares, mientras que el Imperio arma las ciudades con poderosos sistemas de defensa y conoliza Namur a través del Portal Súper-Masivo Interplanetario Imperial, construido en Auringis. Después de muchos años de estéril guerra, la EC destruye Namur (que había sido utilizada como laboratorio planetario de investigaciones militares y genéticas) provocando un contraataque del Imperio. [[De Namur consigue salir airosa el Arca, que contiene toda la información recogida por todos los investigadores de Namur, incluyendo todas las cadenas genéticas de todos los seres allí creados]] El Imperio ataca diferentes puntos de la EC e intenta aliarse con los pueblos enemigos a la EC en Oceanía y África. La EC ataca la capital del Imperio con una bomba de pulsos y tres bombas de neutrones. Con la capital del Imperio arrasada, el Imperio mismo agoniza; Jumiko y Dominic arman las milicias aliadas y organizan el Ejército Unificado en menos de una semana, inician la contraofensiva y en tres días llegan a la capital de la EC, Citera, rodeándola por todos los frentes y obligando a Herón a presentar batalla en el seno de la ciudad, tras evacuar a los civiles, que pocos días antes habían protagonizado una revolución. Aprovechando sus conocimientos, Herón da muerte a Dominic, poco después él mismo muere a manos de Jumiko, gracias al azar. Jumiko se dirige a Ur con el cuerpo de Dominic. Tras atrevesar el Portal, encuentra a Karunte, señor del Mundo de los Muertos, que le niega el regreso a la vida mortal, y la mata.

Libro  II:

  La hija de Kana, que murió antes de nacer, es recuperada por Beckir en el Mundo de los Muertos. Gracias a un trato con Karunte, ambos pueden volver al Mundo de los Vivos, Kana como inmortal. Termina la Guerra Roja y se funda la Federación de la Humanidad en torno a los restos de los dos superestados y el resto de naciones. Pasadas dos décadas, Beckir muere, dejando a Kana su herencia y una investigación pendiente. Kana, siguiendo los caminos de la investigación, descubre que casi todo el cuerpo de catanges se mantiene íntegro, defendiendo los puntos clave que defendía durante el gobierno de EC, y aun renovando sus soldados caídos. Durante su investigación, cae presa de un grupo de catanges y es testigo del Primer Eclipse. Un extraño suceso que gira alrededor de los catanges que defendían el Templo de Ur ha provocado el proceso irreversible de fusión de los dos Mundos. Kana prosigue su investigación, luchando abiertamente contra los catanges y recorriendo las antiguas reliquias de una en una. Encuentra durante su viaje a Karunte, que la convence para emprender un viaje que salvará la Humanidad. Kana ha de reescribir el Libro, que se ha vuelto obsoleto, para restaurar su poder, y devolverlo al Templo de Ur. Después de algunas batallas y muchas dificultades, Kana consigue completar su misión, restaurando la paz entre vivos y muertos. [[Es importante resaltar a un personaje, Amadeus, que es la herramienta de la que Teniam se sirve para dividir los dos Mundos. Amadeus reúne durante el proceso gran cantidad de poder, y va reuniendo más conforme avanza la historia, hasta decidir alejarse de la Humanidad y estudiar realidades diferentes]]

Libro III:

  Al terminar la guerra, se restaura la Federación de la Humanidad, ahora más como Estado simbólico que como Estado oficial, ofreciendo un sistema muy cercano a la anarquía total. Los humanos pueden ahora vivir varios siglos, terminan las guerras e incluso las disputas comunes se hacen más raras y aisladas. La Humanidad, viendo cercana la perfección, desarma los ejércitos. Todo el armamento y toda la capacidad militar desarrollada en las anteriores guerras, sobre todo la 4 Mundial y la de los Danya, se invertirá ahora en el proyecto Marcial. Se funda la Coalición Marcial, que reúne todo el material y conocimiento militar de la Humanidad y Extra-Humano. Dentro de la CM aparecen las 49 Facciones, que utilizan la guerra como estrategia para la colonización tecnológica del universo. Sin necesidad de que un solo humano muera, millones de flotas esparcidas por el universo luchan entre sí, produciendo un entretenimiento masivo. Durante dos siglos, la Historia avanza lentamente sin grandes sobresaltos, con una tecnología cada vez más desarrollada y una paz mundial cada vez más afianzada y una guerra universal y exclusivamente lúdica cada vez más destructiva. Durante un reconocimiento en busca de posibles colonias, se encuentra un sistema planetario colmado de vida. Las formas de vida alcanzan en ese lugar un desarrollo muy avanzado, que les pemite, mediante una suerte de biotecnología, producir grandes cantidades de energía y ocultar la existencia del sistema, impidiendo los sondeos. Debido a la belleza del lugar y al morbo, numerosas batallas se libran en el sistema, ilegalmente. Antes aún de desarrollar ningún tipo de investigación pacífica o intentos de contacto, los seres contraatacan a las astronaves humanas por los pequeños pero constantes daños sufridos. Gran parte de las Facciones comienzan a atacar asiduamente el sistema, considerando a los seres como enemigos de la causa humana.
  Para cuando el asunto trasciende a los directivos de la Coalición Marcial, ya se libran grandes batallas a diario en el sistema, y los seres han comenzado un irreversible proceso evolutivo que los encamina a la producción masiva de astronaves alienígenas y guerreros de todos los tipos y tamaños, además del volcado de energía a las recién diseñadas armas biológicas. Sin más remedio, pues los intentos de negociación han sido ignorados por los humanos, se acepta el inicio de una guerra contra los seres. Inmediatamente, sin embargo, la CM manda la retirada de las flotas humanas a sus respectivas bases. Para entonces, los seres ya están desarrollando "investigaciones" para el desarrollo de portales que creen agujeros de gusano que atraviesen el universo, para poder cruzar grandes distancias en muy poco tiempo. Con ayuda de estos complejos portales y muchas tipos de castas de hongos y extraños seres, sondean el universo en busca de los humanos, aunque lo único que encuentran son sus estériles bases superpobladas de astronaves y robots militares. La larga guerra que sigue, plagada de matanzas y de cambios de tornas, culmina con el descubrimiento, pese a las precauciones de los humanos, de la Tierra por parte de los seres. Tras tres grandes ataques a la Tierra, la CM decide terminar con todo intento de reconciliación y destruir a todos los alienígenas mediante una ofensiva general y precisa. Las 49 Facciones fusionadas cierran el cerco alrededor del sistema y lo terminan bombardeando con pulsos de neutrones, destruyendo así todo rastro de vida. Algún tiempo después, Godhi Astar, que servía de único elemento de unión entre los humanos y la consciencia que dirigía al colectivo de alienígenas, descubre que todos ellos eran resultado de la evolución de los seres guardados en las bancos de información del Arca, que se encontraría más tarde en uno de los planetas del sistema.

Libro IV:

  La consciencia de todos los seres del Sector Omega, llamémosle Ak, aún autoconsciente pero vagando por el vacío interestelar, contacta con Amadeus y, a través de él y con toda su ayuda, se alza en los planos de la realidad y entra en contacto con los Entes del Multiverso, con los que hace un trato. Éstos le proporcionarán un medio físico en que manifestarse y un ejército de máquinas que le servirán en la destrucción de la Humanidad. A cambio, Ak deberá después dejarles su esencia para que la sorban. Los Entes del Multiverso aceptan y le proporcionan lo solicitado. Ak, ahora en un medio material con forma de planetoide negro y cambiante, dirige su legión de máquinas casi vivas por el universo, creciendo y desgastando los ejércitos que la Coalición Marcial decidió aletargar después del desastre del Sector Omega. Comienza la Guerra Universal, muy compleja, con múltiples bandos y diferentes etapas, cuyo punto de inflexión más importante es la llegada de los Entes del Multiverso, que se ven divididos en varios bandos, y la posterior construcción de Ohm, un Ente que impide los viajes en el espacio-tiempo por parte de las astronaves humanas y que sirve de refuerzo de Ak. Cerrando lentamente el frente alrededor de la Vía Láctea, el Sistema Solar más tarde y finalmente la Tierra, la guerra va haciéndose más cruenta y apocalíptica. Seres de otros mundos, humanos vivos y muertos, residuos de otras civilizaciones alienígenas, máquinas construidas por los humanos, los ejércitos de Ak y los Entes se enfrentan en una batalla final alrededor de la Tierra y sobre ella que provoca una infinita dispersión de los diferentes finales de la Historia de la Humanidad.
  En uno de estos finales, la batalla culmina en un holocausto que destruye el Universo y en el que Ak consigue salvarse y la Humanidad alcanzar la perfección a través de la Muerte y la Destrucción.
  En otro, la Humanidad consigue alcanzar la perfección a través de la Vida y la Creación, creando con la fuerza de su voluntad nuevas formas de vida en el Sector Omega, que liga a Ak, desapareciendo así éste del combate. Los Entes huyen sin razón aparente, y el resto de bandos, confuso, se retira lentamente o termina negociando diferentes tratados con la Humanidad.
  Obviamente, la cantidad de finales es simplemente infinito, y no en todos ellos la Humanidad alcanza la perfección, qué se le va a hacer.

Salut!

Neo-Comunismo

ATENCIÓN: La teoría que a continuación va a ser expuesta no responde a ninguna ideología existente ni mucho menos compartida por mí. Es simplemente resultado de mi enferma imaginación desbordante. A todos aquellos que se puedan ver ofendidos por el ostento de su propia ideología o más aún a los que sustenten el verdadero neocomunismo, les pido perdón. Ala, allá va. (Además, para el que no le interese, que no se queje, me lo leeré yo solo si hace falta)


  Al llevar las estrategias de Enertech y las malas prácticas de la casi totalidad de los Estados a la quiebra definitiva y absoluta del neocapitalismo, aparecen numerosas corrientes en todo el mundo que pretenden imponerse sobre las otras aprovechando el breve vacío económico mundial. De entre estas corrientes, únicamente dos consiguen hacerse hueco y así repartirse junto con los territorios ocupados por la Humanidad Sublevada (al mando de Prometeo) el territorio mundial.
  Estas dos corrientes son El Pacto y El Bloque.
    -El Pacto surge como la alianza establecida entre las principales potencias militares del mundo. Es una clara oposición al crecimiento pavoroso que el Levantamiento tiene en los últimos años, y rápidamente degenera en una proposición formal sin mucha importancia. Ante la aparición, más tarde, del Bloque, El Pacto se reorganiza, aprovecha el caos monumental y absoluto que reina en las naciones integrantes y, olvidando todos los formalismos, elimina las fronteras y se establece como una única y poderosísima nación rígidamente establecida alrededor de una serie de Consejos.
    -El Bloque, o (nombre chulo referido a DIOS), es la supernación que gira alrededor del neocomunismo, que finalmente vence militarmente al ultramilitarizado Pacto y que llega a dominar América del Norte y la completa totalidad de Eurasia. Debilitado casi exclusivamente por los juicios morales que cualquier humano con sentido común les echaría encima, el Bloque perdió los suficientes adeptos como para que el enfrentamiento directo con el Levantamiento llegase finalmente a los 25 años de su instauración. Tras una corta y enferma guerra, el Bloque cayó, al ser asesinados y traicionados los elementos de la oligarquía que la dominaban, dando paso a la instauración del Asistema.

  Los principios del Neocomunismo como régimen socioeconómicomilitar… como panrégimen, son los siguientes:
  -Total control de la economía nacional por parte del Estado. No se emprenderán empresas políticas aparte del Estado.
  -Poder Judicial no electivo y vinculado directamente a los Oligarcas.
  -Poder Legislativo no electivo y vinculado directamente a los Oligarcas.
  -Poder Ejecutivo no electivo, Oligarcas.
  -Afán de transformación social completa y radical:
    -Se ofrecerá la posibilidad de trabajar para el estado, como funcionario o como militar.
    -El opositor será tratado como enemigo de guerra.
    -A los inactivos se les instará (coaccionará) integrarse en el grupo de Producción o de Defensa (estando integrados en Producción los funcionarios en general del Estado).
    -Acabada toda la oposición, se fusionarán la Defensa y la Producción de tal manera que el Ciudadano produzca para El Bloque a la vez que defiende al Bloque.

  Estos últimos puntos suponen el punto fuerte del Neocomunismo sobre todos los demás regímenes hasta la fecha. Asumiendo que existen en el territorio recursos naturales suficientes como para mantener a toda la población (con grandes comodidades), se le ofrecerá la posibilidad de vivir en el seno de la más bruta comodidad material al que se una al ejército o al sistema burocrático del Bloque, con el objetivo final de que todo miembro de la sociedad sea a su vez un integrante del Estado intensamente interesado en su perpetuidad.
  Así, lo que mantendrá al Ciudadano unido al Bloque y a su ideología y sus leyes no será ningún género de medida coercitiva o coactiva, sino el propio y perpetuo interés en mantener el constante flujo recursos que su actividad genera.

Fragmento [Libro xXx] (El Libertador II)

   Lentamente, como esperando que cambiara de opinión en el último momento, el hombre cerró la puerta. La luz y el sonido desaparecieron a la vez que lo hizo su rostro inexpresivo. Oscuridad, de nuevo. El Libertador esperó oir pasos que se alejaban, pero sólo el silencio le llegó desde detrás de la puerta blindada. Contempló la fría habitación en que se había encerrado. Sus paredes de piedra pálida lo contemplaban a él con ojos etéreos y siniestros desde los terribles glifos y dibujos arcanos que habían tallado en ellas. En el muro que tenía frente a sí, una pequeña ventana daba al resto del mundo, que continuaba con su ritmo inalterable, al margen del poder de su voluntad. En el caso de que el Ser reapareciese, el muro se movería y la ventana se cerraría, así como el hueco de la puerta, sumiendo la habitación en la verdadera negrura y bloqueando a la criatura, que se encontraría completamente rodeada por los glifos y símbolos.
  Sonrió nerviosamente, se convenció a sí mismo de que, por muy largo que fuese el proceso, conseguiría que el Ser se rindiese o que fuese perdiendo el contacto con la extraña fuerza de la que se nutría para desaparecer después. Sabía que tenía razón, sabía que lo conseguiría, pero al descubrir sobre él la titánica cantidad de tiempo que podría necesitar para ello, prefirió dejar de pensar en ello, relajar el ritmo de sus pensamientos y abstraerse todo lo que pudiera para eludir el dolor del paso del tiempo. Se sentó en el suelo, con la vista fija en el reducido trozo de cielo que la ventana le ofrecía y dejó que sus pensamientos fluyesen hacia donde quisiesen.
  De nuevo, les perdió la vista a sus pensamientos. Fluyeron con rapidez hacia la nebulosa de la inconsciencia en cuanto se despistó. Entonces llegó la oscuridad y amenazó con hacerse con el control de su persona otra vez. Unos segundos después, su verdadera consciencia despertó cuando el Ser, ahora en pie junto a la puerta, se disponía a arremeter contra ella hasta que cediera o su cuerpo se triturase. Agradeciendo que hubiera retomado el control tan rápidamente, El Libertador volvió al centro de la habitación, contempló como la puerta y la ventana volvían a ser visibles, cómo los muros se reconfiguraban para felicitarle por su éxito y cómo el inicio de la noche les dio la oportunidad de despedir un fulgurante y débil brillo irisado. Fuera como fuese, mientras el Ser no estuviese presente, cierto grado de luz le iluminaría. Dio gracias por ello, al menos.
  Sin otro remedio, El Libertador tuvo que centrarse en el largo tormento que le quedaba por delante antes que darle la oportunidad al Ser de regresar.

Otra entrada representando una escena parecida

Fragmento [Libro xXx] (El Libertador I)

  Ahora tranquilo y rodeado de silencio, sus pensamientos se desviaron hacia la nebulosa que habitualmente dominaba su conciencia durante aquellos largos paseos. El Sol pálido y definido comenzaba a abandonar su tinte claro a medida que se acercaba al horizonte, más allá de su campo de visión. Pronto sus pensamientos se alejaron aún más, o la nebulosa se hizo más densa, hasta el punto de que no pudo llegar a saber en qué parte de la ciudad se encontraba cuando todo se apagó. El temible y repetitivo manto negro se cernió sobre su conciencia, una vela hundiéndose rápidamente en la inmensidad nocturna de un océano de inconsciencia. Era innegablemente inconsciente de cuanto sucedió y a la vez conservaba grabado a fuego cada segundo vivido durante ese espacio de tiempo.
  Recordaba, en primer lugar, cómo sus pies se congelaron sobre el suelo de repente, justo en un punto en que la luz solar se abría paso a través de los rascacielos y viviendas hasta dar en el lado izquierdo de su cara. Durante unos segundos bañó su piel con su calor amarillo hasta que, dejando tras de sí una difusa nube de motas de polvo suspendidas en el aire gris, desapareció para no volver. Entonces despertó, pero no él mismo, sino otro. Al principio lentamente, sus miembros comenzaron a hacerse con el control de sus sentidos. Un desafortunado, un pobre ignorante decidió hacer una parada en su camino a alguna parte, para preguntarle si se encontraba bien, tal debía ser la expresión del rostro del cuerpo así clavado en el asfalto aún caliente. El Ser despertó por completo, estrepitosa y violentamente tomó el gobierno de todo su cuerpo en un solo instante. Tras un sólo segundo de oscura reflexión durante el que el inocente transeúnte adquirió conciencia de lo que acababa de suceder, el Ser actuó.
  Un solo brazo se alzó en un rápido movimiento, apretó sus dedos fríos contra la cara del transeúnte y acto seguido le despojó de su rostro y destrozó su calavera. De nuevo un solo segundo de silencio total y pesado, durante el cual el resto de viandantes cobró conciencia de lo que acababa de ocurrir. Un segundo inocente se acercó, no sabiendo bien lo que había pasado, considerando que nada malo podía haber hecho El Libertador, creyendo que se trataba de un extraño accidente solamente, al instante pudo ver cómo sus vísceras caían a plomo sobre el negro suelo, expulsando con ellas un abundante chorro de sangre humeante. Las piernas delgadas y largas del Ser le acercaron a las innumerables víctimas que comenzaban a huir en todas direcciones, sus dedos fríos y agarrotados desgarraban la piel, arrancaban músculos y huesos o destruían miembros, sus brazos fibrosos aplastaban las calaveras contra el duro cemento, abrían sin esfuerzo cajas torácicas y descuartizaban más y más almas.
  La noche cubría ahora casi toda la cúpula celeste, pero no quedaba rastro alguno de luz en la conciencia del Libertador. Con el mismo esfuerzo con el que el Ser se había hecho con el control de su cuerpo, ahora arrebataba a los demás humanos el control sobre los suyos. Pasados varios minutos, toda una larga calle se había convertido en una ancha alfombra roja sembrada de informes masas de carne muerta. El Ser no había terminado. Agarraba ahora vehículos y farolas, con ellos aplastaba y ensartaba a los ciudadanos que aún quedaban en las calles. Demasiado tarde, las sirenas sonaron y los soldados salieron. Aleatoriamente, el Ser engullía el corazón de unos, utilizaba el cráneo de otros para asesinar a unos, indistintamente. Los proyectiles de metal atravesaban con facilidad su carne dura y fría, que se regeneraba a un ritmo mayor que el que los soldados podían contrarrestar. Con facilidad, el fuego derretía los músculos y quebraba los huesos de la criatura, pero igualmente no le importaba. Ni siquiera le enfurecía. El Libertador lo supo más tarde. Ninguna emoción cruzó la negrura de la conciencia que el Ser le había impuesto, ningún pensamiento, tan solo el ruido de fondo indescriptible e insoportable que acompaña a todo silencio, a toda oscuridad impenetrable.
  Entonces, en algún punto en el tiempo y en el espacio que El Libertador no pudo después llegar a reconocer, algo atravesó la oscuridad en toda su inmensidad; un rayo, una chispa, la más mínima unidad de luz o de conciencia que podía percibir, se extendió por toda la negrura en un instante. Después, la oscuridad se retiró. Gradualmente, la inmensidad la absorvió hasta que sólo quedó la nebulosa. La conciencia del Libertador despertó y se deshizo de la oscuridad con un gesto de molestia, sacudió la inmensidad con su grito impotente y por un momento deseó destruirla. Una rabia inmensa y sin nombre, un odio absoluto hacia el Ser, reemplazaron en su rostro la terrorífica apatía del Ser. La ira descontrolada, dirigida hacia dentro y no hacia fuera. Su cuerpo se congeló de nuevo, sus sentidos regresaron y el control de sus miembros también. Los soldados cortaron el fuego de inmediato y observaron expectantes su comportamiento. A pesar de la notable expresión de furia, el cuerpo del Libertador no trituró el cráneo que sus dedos agarraban en ese momento. El soldado a que pertenecía huyó rápidamente tras llegar a la conclusión de que el peligro había pasado, al menos momentáneamente.
  Como un martillazo, le llegó al Libertador un torrente de información que le confirmó lo que había pasado durante su ausencia. Ahora era y no era consciente a la vez de ello. Sin una oscuridad que cubriese su conciencia, la luz de la verdad le dolía como nada hasta entonces y obligó a su pesar y su llanto a relevar a la ira irracional. Abatido, El Libertador cayó al suelo y se entregó al dolor y a las lágrimas. Los soldados bajaron las armas, confiados con razón. A su alrededor, un escenario dominado por el fuego, la sangre y la oscuridad le dio la razón al Libertador. Cuando durante un instante sus ojos se alzaron y se abrieron lo suficiente para contemplar vagamente la destrucción y la muerte que había provocado a su alrededor, pudo ver a los soldados acercándose para levantarle después en volandas y tumbarlo en una camilla; después le llevaron a un vehículo que lo llevaría a un hospital, él se negó y ordenó que le llevasen a La Sede. Pero no era lo único que había visto. Desde la sangre de los mortales, desde la intensidad del fuego, desde la infinita y maravillosa negrura que se apoderaba del universo sobre su cabeza, le llegó un mensaje, claro y profundo, innegable e intergiversable.
  Había estado cerca de conseguirlo. No tenía que haber sido así, un sólo cambio, uno sólo y todo habría salido según lo planeado por todos, todo acabaría siendo maravilloso y perfecto.
  El mensaje, el pensamiento, era claro, conciso. Pero no pudo relacionarlo con nada de inmediato. Pensó, no convencido, que se trataba de la probable victoria sobre el Ser si hubiese jugado mejor sus cartas. Relacionó el mensaje con la clara posibilidad de no haber hecho lo que había hecho, de que había estropeado todo por perder durante aquel segundo el control de su cuerpo. Pero en el mismo instante en que le había llegado el mensaje, era y no era a la vez plenamente consciente de lo que significaba.
  Había destruido todos los planes, tal vez no hubiera sido él realmente, pero así había sido. De hecho era la oscuridad la que había decidido retirarse, o se había visto obligada a ello por alguna razón, pero fuera como fuese lo había hecho, destruyendo en el acto la más clara posibilidad de que el proceso irreversible comenzase. El proceso por el que la Humanidad pasaría a un plano mayor de existencia, por el que conseguiría alcanzar un estado más cercano a la perfección, se había detenido justo antes de hacerse irreversible.

  Desde aquella noche, Prometeo, El Libertador, El Patriarca, Kar-Unte, deseó con toda la fuerza de su extraña voluntad que el Ser nunca hubiese hecho acto de presencia, que nadie hubiese muerto de la manera en que lo hicieron tantos esa noche, jamás en el resto de la historia de la Humanidad. Deseó también durante el resto de su larga existencia que la Oscuridad hubiese cumplido sus planes, que el Ser hubiese terminado lo que había empezado, que todo humano sobre la tierra cayese ante la fuerza de su negra voluntad. A la vez.

Herón (Reflexiones)

  -Mi alma llora sangre, oscuridad y sombra. Mi conciencia se pudre bajo la negrura y la crueldad del vacío. Desde la inmensidad de lo infinito, desde la absoluta oscuridad, me llegan sus alaridos negros y clavan sobre mí sus miradas frías. ¿Sufro? Cada instante infinitamente pequeño para ti es una eternidad infinitamente insufrible para mi conciencia, pero es el camino que he elegido, es la senda que, en mi completa consciencia, decidí tomar. Es esto lo que tengo y nada más.

  -Lucha por sus vidas. Sufrirán para morir eternamente. Ayúdales a morir. Morirán para sufrir eternamente.

Fragmento [Libro xXx] (Reflexiones Varias)

  He visto que la destrucción es inevitable. He visto que para la paz,
necesitaremos guerra. He visto que para la vida necesitaremos muerte.
  No quiero ver más.

[Nota de suicidio de Herón]


  -Nos rodea una masacre sin fin, respiro más sangre que aire, oigo los
gritos sobre el fuego. Nuestra intervención ha sido la causa. Dame una
garantía de que estamos haciendo bien.
  -No puedo darte ninguna. Sólo los dioses pueden, y los dioses prefieren ignorarnos.

[Kana & Caronte]


  -¿Cómo puede estar tan seguro de ello?
  -La conciencia de la Humanidad me lo ha comunicado.
  -¿Y si esa conciencia no existe realmente?
  -Entonces ya lo hemos perdido todo.

[El Libertador y El Interlocutor]


  -Y ahora, ¿estás más seguro que antes?
  -Dudo que humano alguno pueda llegar a estar completamente seguro de algo, mientras este mundo exista.

[El Libertador y El Interlocutor]


  -Podrías haber negociado, convencerme pacíficamente…
  -No. Me habrías intentado detener y lo sabes. Aun ahora quieres destruirme y deshacer mi obra.

[El Libertador y xXx]


  -¿Por qué lo has hecho?
  -Quería demostrarme que sigo vivo.
  -Bueno, lo has demostrado, ¿no?
  -No. Me he demostrado que mori hace diez años.

[Jumiko y Dominic]


  […] de más de siete años, la pandemia comienza a remitir. Las incontables plegarias de humanos de todo el globo obtienen su respuesta y El Segador comienza a alejarse lentamente, reduciendo el número de víctimas mortales a casi la mitad en el último año. Además, esta retirada coincide con la reciente introducción del Agente Alpha, que ha conseguido una efectividad del setenta y cinco por ciento en la reducción de la mortandad de la enfermedad. Se ha negado la posibilidad de una relación entre el Agente y el retroceso del Segador, pero igualmente las autoridades se sienten seguras al afirmar que, después de la muerte de cerca de dos mil millones de personas, El Segador remite y en menos de una década desaparecerá […]


Resumen General de El Libro de los Mitos

Para el servicio de los visitantes de este espacio, presento el resumen al fin. Lo iré sintetizando más y mejor hasta que se merezca la suficiente honra, mientras tanto y hasta entonces:
 
El Libro de los Mitos
 
El Patriarca
 
Danya
 
Sector Omega
 
El Ojo de Ak
 
 
  Los libros, ordenados cronológicamente, y casi todos dejando entre sí varios años de espacio, recorren los últimos siglos de la existencia de la Humanidad, llegado al cuarto milenio. Estos siglos están marcados por la evolución de la Humanidad hacia una forma todo lo cercana que se pueda a la perfección. Para llegar a este estado, la Humanidad ha de pasar por una serie de pruebas o retos, que suponen el centro de la trama de los diferentes libros.
  La principal razón de ser de la historia es el conflicto, la guerra. Esto es así por dos razones:
  -1) Conflicto entre los dos principios absolutos. Destrucción y Creación. Por cual de los dos ha de decantarse la Humanidad para llegar a la perfección.
  -2) Sólo a través de la guerra podrá la Humanidad llegar a la perfección (El Hombre solo aprende a ostias).
 
  Hacia mediados del siglo XXI aparece la figura de Gaunímedes/Prometeo, un ex-ingeniero de la titánica Enertech que, ahora hecho inmortal, guía a las masas de gente con el objetivo de destruir el sistema capitalista y toda forma de poder. Tras conseguirlo, pierde el control de su poder y se recluye durante siglos para evitar hacer el mal. Mientras tanto, sus seguidores fundan una serie de naciones absolutas y ultraderechistas que culmina en la omnipresente Alianza Universal Absoluta.
  Coincidiendo con uno de los peores momentos de la AUA (constantes ataques terroristas, crecimiento de las Tribus [poblaciones ajenas a la AUA], incompetencia de los funcionarios,…) llegan a la Tierra Jumiko y Dominic, que atravesaron un agujero de gusano en el siglo XXI y se han vuelto inmortales en el proceso. Los altos funcionarios de la AUA se hacen con los dos extraños y perturban la paz del Patriarca (Prometeo) para presentárselos.
  Prometeo, ahora recuperado de sus males, sale al exterior, de nuevo mortal. Herón, un administrador de economía de la Alianza ha huído a las Tribus, con la esperanza de fusionarlas y declarar la guerra a la decadente AUA. De la unión de todas las tribus surge la Confederación Eurasiática, que se extiende desde Grecia hasta Japón.
  Entre la rápida y fulminante guerra que acontece más tarde, Herón asesina al Patriarca. Jumiko y Dominic desaparecen un tiempo y acto seguido reúnen los restos de la AUA para fundar una nueva nación, el "Imperio", de la que se declaran soberanos. Herón permite esta fundación, pero pasados pocos años, cuando los efectos de la guerra han desaparecido, declara la guerra al Imperio, iniciando la larga Guerra Roja, que se extenderá por espacio de pocos siglos.
  Herón, que mientras aunaba las Tribus encontró la forma de alcanzar la inmortalidad con facilidad y seguridad, alarga su mandato todo lo que puede, incrementando su poder a la vez que Jumiko y Dominic tratan de desmantelar lenta y pacíficamente la maquinaria fascista del Imperio. Durante la larga guerra ambas naciones van avanzando a la par en investigaciones militares y de todo tipo, por lo que ni el frente ni los ejércitos varían demasiado a lo largo del conflicto.
  Al fin, la situación cambia cuando el Imperio coloniza Namur a través de su Portal Masivo Interplanetario. Namur, en principio un simple planeta del tamaño y masa de la Tierra, más frío, y extremadamente lejano, se convierte con la colonización en una estación de investigación a escala planetaria que explora con libertad las posibilidades de la ingeniería genética y trata de obtener respuestas a grandes interrogantes acerca de la vida en el universo. Al comprobar que, además, Namur supone un fiable productor de armas biológicas de todo tipo, Herón decide destruir Namur. Esto lo consigue, finalmente, conduciendo a través del desprotegido Portal del Imperio en la Tierra (situado en la tecnólogica Auringis, en el corazón de la antigua España) una inmensa flota de buques y bombarderos. Una vez los dos Portales bajo su poder, un virus informático fuerza al sistema a desviar el Portal de Namur hacia un universo paralelo lleno de antimateria. El chorro de antimateria destruye Namur y el Portal.
  Tras la destrucción de Namur, el Imperio ataca diferentes ciudades de la EC, lo que provoca la ira de Herón y finalmente el ataque a la "Capital" del Imperio, con una bomba de impulsos y una gran ofensiva por tierra y aire. Tras la inevitable destrucción de la capital (sus sistemas de defensa, inactivos, no pueden evitar que las bombas nucleares caigan sobre la ciudad), el débil Imperio lanza una última ofensiva sobre Citera, la capital de la EC. Durante la batalla en dicha ciudad, Dominic y Herón encuentran la muerte. Jumiko huye al Templo de Ur con el cuerpo de Dominic y atraviesa la PUerta al Mundo de los Muertos, donde pide que resuciten a Dominic. Caronte, el Soberano del lugar, se niega, acabando con la vida de Jumiko al fin.
 
  Para continuar el resumen, tendría que hacer un Spoiler de 5 dimensiones, además de aburriros sobremanera. Así que comentadme qué tal voy resumiendo y me lo pensaré.
 
Salut!

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